Alberto Gandsas Crónicas de Viajes
Aventurándonos en la 40
Febrero 2001
Parte I : de Buenos Aires a la Estancia Telken ( Pcia. de Santa Cruz )
Una profunda sensación de expectativa, interrogantes y desafío fue cuando con Lucy, mi mujer, tomamos la famosa Ruta 40, en nuestra 4x4, a partir de Río Mayo ( Chubut ), ya de ripio, hacia el sur.
Nuestro destino era El Calafate en la Pcia. de Santa Cruz. Teníamos por delante un recorrido que ya lo habíamos estudiado de antemano a través de mapas, información por Internet y contactos con gente de las estancias en la que tendríamos que pedir hospedaje o asistencia en caso de necesidad.

El recorrido nos habría de llevar a viajar por aprox. 1.800Km de ripio y había que estar preparado para ello. Vale detallar de que manera la 4x4 estaba equipada :

-2 ruedas de auxilio totalmente armadas con su llanta,
-4 litros extra de lubricante para el motor,
-2 litros extra de agua destilada para reposición en el radiador y limpia parabrisa,
-2 litros extra de lubricante para la caja automática,
-2 juegos extra de correas,
-1 caja de herramientas,
-1 litro extra de líquido para frenos,
-cinta ancha de tela engomada para reparar algún tubo de goma del motor,
-masilla para reparar algún agujero en el tanque de nafta o el radiador ( si bien éstos ya venían protegidos de fábrica nunca está demás llevarla ante una emergencia ),
-12 botellas de agua sin gas,
-termos con agua caliente,
-café soluble, te, leche en polvo, sobres de sopa instantánea deshidratada, galletitas dulces y saladas,
-y....ningún tanque de combustible extra.

Cuando hablé con la gente del ACA para informarme cuál es la mejor manera de protegerse
llevando una lata de combustible en el vehículo, ( ya fuera en el exterior del mismo o en otro lugar) , fueron muy contundentes en su respuesta :

“ La mejor manera de protegerse es....no llevando ninguna lata de combustible dada la peligrosidad que ello significa. Es un riesgo hacerlo. Por los movimientos y sacudidas el líquido puede acumular gases ,presión y si la válvula de escape que pueda tener la lata falla, la explosión es segura ” .

Así que, sin combustible extra, cruzamos los dedos para cargar gasoil en donde podamos encontrar.
También llevamos un GPS ( navegador satelital), un transmisor VHF que se comunicaba con Parques Nacionales, Policias, etc.
El celular sólo habría de funcionar en donde podría entrar una señal de antena a no ser que fuera satelital, el cual no lo disponíamos.

Habíamos salido de Buenos Aires el 1º de febrero. Nuestro primer tramo fue Bs.As.-Neuquén. (Neuquén)
Al día siguiente, 2 de febrero fue el tramo Neuquén-Esquel (Chubut) .

Nos alojamos en “ Canela” , una simpática hostería de nuestros amigos Verónica y Jorge Miglioli. El 3 de febrero nos quedamos en Esquel para disfrutar de un viaje en La Trochita. Un maravilloso viaje en el viejo tren de trocha angosta que cubre el trayecto Esquel-Nahuel Pan.

El 4 de febrero, con un muy buen ánimo y muchos besos y abrazos nos despedimos de nuestros amigos y a las 7 de la mañana, de un maravilloso y soleado día de verano...pusimos “ proa ” al sur.

Al entrar en el ripio, saliendo de la localidad de Río Mayo, nos embargó un profundo y respetuoso silencio…

Se nos presentaba por delante un desconocido escenario muy amplio, vasto, despejado y solitario en un camino al que siguiendo con la mirada, adelantándonos a la 4x4, parecía que se perdía en el horizonte, serpenteante y atrayente.

Alguien escribió una vez y con absoluta certeza que la Ruta 40 Patagónica es el “ símbolo indiscutido de la aridez y belleza de la Patagonia ”
Paralela prácticamente a la Cordillera de los Andes se mantiene por momentos entre 50 a 80 Kms. de distancia de la misma.

Pasados los primeros 114 km de ripio tuvimos la gran sorpresa de un tramo pavimentado al cruzar la localidad Perito Moreno. Nos desviamos de la 40 para admirar la hermosa vista dellago Buenos Aires, el segundo en amplitud en Latinoamérica luego del Titicaca. Este desvío nos llevó hacia un paso fronterizo a Chile pasando por Los Antiguos, una maravillosa comarca que por su micro-clima desarrolla un excelente cultivo de frutales y productos de huerta. Allí almorzamos.
Nos sentíamos emocionados por el tramo recorrido, acelerados por dentro, comentando cada rincón que nuestra vista absorbía.

Demás está decir que las cámaras fotográficas que llevábamos no paraban de ser disparadas tratando de documentar y plasmar en el film toda escena frente nuestro.

Trabajé con las dos cámaras panorámicas , la Noblex 135 y la Hasselblad X Pan, más la muy noble, querida y vieja Nikon 50 y una pequeña digital que llevé a manera de prueba.
Recién comenzábamos nuestra aventura “ por la 40” y ya llevaba consumidos 35 de los 450 rollos con los que salí de Buenos Aires.!!

Nuevamente en la 40 hacia el sur...el ripio se muestra por momentos muy suave...casi un pavimento que invita a acelerar la velocidad de la 4x4 más prevalece la experiencia de uno en lo que hace a manejar sobre el ripio : a no confiarse y por mejor y liso que éste se presente, no pasar de los 50/60 km/h. En cualquier momento, a la salida de una curva, el ripio puede cambiar de estado y pasar a ser enormemente pedregoso en donde una frenada brusca o maniobra para esquivarlo puede terminar en un espectacular vuelco, como los hemos visto, con fatales consecuencias.

Sorpresivamente, una tropilla de caballos que estaba parada a la vera del camino, se pone en movimiento y corre a la par nuestra. Un hermoso ejemplar de larga crin, nos muestra su liderazgo y los demás animales, unos 6 u 8 , corren detrás de él. Con toda precaución acelero la marcha como para adelantarme lo suficiente, parar la camioneta, y hacer varias tomas fotográficas. Pasaron raudamente frente a nosotros, la estampa y el sonido de su galope fue espectacular. Nos dirigimos a la que habría de ser nuestra primer parada para pasar la noche en la Estancia Telken, de Petty y Coco Nauta. Al día siguiente estaba previsto ir a las Cuevas de las Manos.

Fuimos recibidos con la calidez de la gente de la patagonia.
Esa noche , y tal como habría de suceder luego en otras estancias, la cena fue exquisita, con una charla de sobremesa rica en anécdotas familiares y de historias de duro trabajo.

A las 23hs...se apaga el generador a nafta...se enciende una que otra vela ... y a dormir.

Estamos en plena Patagonia. El viento empezaba a soplar fuerte y se escucha....

Nos levantamos aprox. a las 6.30 tratando de hacer el menor ruido posible para no despertar a nadie....mas los “dormilones“ habíamos sido nosotros. Ya todo el mundo estaba levantado y de la cocina venía un tentador olorcito a café y pan tostado.
En una mesa grande, en la cocina, una gordita y encantadora chilena nos atiende y nos trata como si fuésemos sus hijos y tiene el deber de alimentarnos. Un desayuno bien de campo...tazón de café con leche, pan casero tostadito, dulces caseros, manteca y queso todo en abundancia. Estábamos terminando de tomar la segunda “ronda“ de café con leche cuando ya nos estaban llamando desde afuera de la casa. Nos vienen a buscar para ir hasta el Cañadón del Rio Pinturas, en donde se encuentran las famosas pinturas rupestres.
Harry, uno de los hijos de los dueños de casa y guía autorizado, nos habría de llevar hasta allí. Desde la estancia hasta el desvío que sale de la 40 para bajar al Cañadón hay aprox. 98 Km. Nuevamente nos invade la misma sensación de cuando entramos en la 40 allá por Río Mayo. El suave ronroneo de la camioneta permitía escuchar con atención las explicaciones de Harry, pausado y didáctico.

Todos nuestros cinco sentidos participaban del viaje.

Se podía oler las características de cada lugar por el que pasábamos,
A través de la vista se trataba de grabar todo el maravilloso y cambiante escenario que se nos presentaba
El repiquetear del ripio hacia participar al oído
La tierra y polvo que se “ colaba“ inevitablemente adentro de la camioneta nos hacia probar , aunque no quisiéramos, el gusto de la misma
Y tocar con nuestras manos ese mismo polvo y tierra que penetraba en la camioneta

De pronto un paisaje lunar, grisáceo, vacío, polvoriento y ácido. Estábamos atravesando un inmenso área en el cual están asentadas cenizas volcánicas del Hudson. El Hudson es un volcán del lado chileno, del otro lado de la cordillera de los Andes, el cual tuvo una muy importante erupción en 1990. Los vientos del Pacífico, atravesando la Cordillera de los Andes empujó enormes nubes de ceniza hacia el lado argentino y centenares de ovejas murieron sepultadas o ahogadas dentro de esas nubes. Estas cenizas actualmente en disminución por efecto de los vientos, se mueven tal como médanos, barren el camino, y si el viento es muy fuerte hasta pueden esmerilar sorpresivamente, el parabrisas de cualquier vehículo.
Pasado ese tramo, nuevamente la planicie y estepa patagónica.

Harry continúa con sus explicaciones de los que vamos a ver... y esto es lo que vimos :
Al salir de la 40 y tomar el desvío hacia el Cañadón el camino va en suave descenso.
Paramos un instante para ver desde arriba la inmensidad del Cañadón del Río Pinturas, así llamado por el río que corre en su base. El espectáculo es imponente, majestuoso. Las paredes verticales a ambos lados del Cañadón se yerguen como protegiendo y encerrando el río. Continuamos el descenso y llegamos hasta un lugar en el cual sorpresivamente nos encontramos con una cantina y oficina de turismo. Buena folletería, información y ...un café caliente ( a pesar que estábamos en verano hacia bastante frío..) y junto a nuestro guía, que hacia de anfitrión, comenzamos a visitar una por una lo que habría de ser de una experiencia inolvidable :
Las Cuevas de las Manos con sus pinturas rupestres de 8.000 a 10.000 años AC !!

El Cañadón, luego denominado Cañadón del Río Pinturas fué habitado por grupos de pre-tehuelches se presupone hace 14.000 años, que dejaron su impronta a través de la pintura en paredones y aleros dentro de las cuevas que allí se encuentran.
Estas pinturas fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1999 por la UNESCO, ofreciendo el testimonio de costumbres y creencias del grupo humano que las habitó.
Entrar en las cuevas significa ver los testimonios de toda una cultura y estilo de vida.
Las cuevas estan lamentablemente cerradas a su entrada, por enormes rejas ya que por 1985 aprox. fueron motivo de depredación y arrancados a maza y pico enormes trozos de roca y piedras conteniendo pinturas. Cada reja contiene una puerta de acceso a la cueva y el guía tiene la llave para abrirla, haciéndose el responsable del cuidado de que nadie que integra su grupo de visitantes, pueda dañar el interior de las mismas.
Recorrer el interior las cuevas es entrar en la historia misma de la evolución del hombre.
En las primeras que se visitan observaremos mas que pinturas lo que podríamos denominar improntas ya que se asemejan más a una impresión tio “ aerógrafo“ . Según los investigadores se deduce que el habitante de las cuevas, 10.000 a 12.000 años atrás, obtenía un polvillo raspando las piedras que rodean las cuevas. Este polvillo, de diferentes colores debido a los minerales que contienen estas piedras , se lo introducía en la boca, apoyaba una de sus manos, abierta, en las paredes de las cuevas y con la otra mano a manera de soplete arrojaba el polvillo que guardaba en su boca por encima de la mano apoyada contra la pared. De esta forma el polvillo marcaba el contorno de la mano, palma y dedos, dando lugar a hermosas composiciones al superponer una mano con otra, grandes o pequeñas. Interesante es que la mayoría de las manos que se apoyaban contra la pared correspondía a la mano izquierda, ya que con la derecha se efectuaba el soplo.
Mas adelante otras cuevas muestran una evolución en el hombre. Ya no se trata de improntas, sino de pinturas. Líneas verticales y oblicuas ( cuerpo, brazos y piernas) representan al hombre. Líneas horizontales ( con “ patas“) representan a los animales de la zona, guanacos, etc. . Una de las pinturas más interesante es la que nos muestra y cuenta como se dedicaban a cazar. Se trata de una pintura en la cual las líneas horizontales ( pueden ser guanacos, choiques, etc ) son rodeadas y arrinconadas contra una de las paredes de las montañas ( representada por líneas en V invertida) y los hombre ( líneas verticales ) las rodean en semicírculo para no dejarlos escapar y arrojándoles piedras conseguían matarlos y de esa forma alimentarse.
Uno se pregunta como se han mantenido hasta el presente estas improntas y pinturas de manera tan firme e intactas. Esta pregunta tiene una explicación presuntamente lógica pero de por sí sola, la contestación da lugar a una nota exclusiva con ese tema.

Fue una experiencia interesante y educativa, caminar por el borde del Cañadón, ver el Río Pinturas con su variedad de colores, que oradó con su pasar durante los miles de años el cañadón.
Emprendimos el regreso a la Estancia Telken, excitados en el hablar y comentar, mientras se levantaba un muy fuerte viento patagónico que volteaba cuando se caminaba y comenzó a hacer bastante frío. Llegamos exhaustos a la Estancia, y prácticamente cenamos enseguida. En la cena nos presentaron a una pareja que recién había llegado desde El Calafate. Nos vino de maravilla conocerlos ya que nos brindaron bastante información sobre el trayecto que al día siguiente habríamos de emprender, siempre en Ruta 40 Patagónica. Ciertos tramos que debíamos ir con precaución dado que el ripio cambiaba constantemente de tamaño. El tramo a cubrir al día siguiente habría de ser hasta la Estancia La Oriental, en pleno Parque Nacional F.P. Moreno.

En determinado cruce de ruta, teníamos que doblar a la derecha, y por un camino-sendero, dirigirnos bien hacia oeste, hacia la Cordillera de los Andes.

Aprovechando la poca luz del día que aún quedaba, controlé la 4x4 verificando que todo estaba en orden. Al siguiente día, luego de grandes abrazos, agradecidos por la amabilidad con la que habíamos sido recibidos y tomado el desayuno de campo !!!, nos despedimos de Petty y Coco Nauta, los dueños de casa.
Nos dieron un dieron un “paquetito” para el viaje....cuando lo abrimos eran dos suculentos sandwiches de fiambre y queso sobre pan casero y manteca. El tamaño y contenido de cada sandwich equivalía a un almuerzo, merienda y cena, y todavía sobraba !!!!
Continúa en la Parte II : de la estancia Telken a la estancia La oriental
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